jueves, 10 de enero de 2013

La Niebla

Desde hace casi una semana me enfrento a algo que me produce cuanto menos desazón y mucha canguelitis. La Niebla (dicho así con voz de ultratumba, estirando mucho las vocales)  y más cuando voy conduciendo. Me causa una claustrofobia brutal, no me gusta no ver que tengo delante de la nariz, igual podría estar perdiéndome como me tira los tejos Hugh Jackman que casualmente pasaba por allí o me encuentro de frente con un “caminante” de los que arrastran muchos los pies y lleva moscas pegadas a la cabeza.

Por las mañanas cuando salgo del garaje de casa, lo primero que veo es un parque infantil que da mucho yuyu con esa Niebla muy muy baja, esos árboles sin hojas con las ramas retorcidas y las ramitas más finas tienen esa apariencia de huesitos… Lo que yo te diga, mucho yuyu.

Voy pasando por calles en las que debido a los recortes hay una farola encendida cada dos, con lo cual, la calle esta poquito iluminada, y si lo sumamos a la Niebla no se ve un carajo. Eso sí, no será por la falta de iluminación de los coches que circular, que algunos de ellos les falta el cartel de “Whiskería PicosPardos” porque iluminación la llevan toda. Antiniebla delantero, trasero, luces de cruce, de posición, emergencia, luz interior del habitáculo, vamos.. lo que es una feria ambulante con los coches de choque y la música de Camela.

Yo voy en mi coche, mirando a todos lados sin saber qué aparecerá tras ese semáforo, ¿se lanzará algún peatón a la calzada sin previo aviso? ¿estará Hugh Jackman esperando que alguien le recoja en la siguiente esquina? ¿aparecerá un “caminante” que querrá alimentarse de mi cerebro (bueno, tendrá para un aperitivo, porque de dónde no hay no se puede sacar)?

Desde aquí yo solicito a los Sres. de la DGT que se saquen de la manga una normativa que obligue a todo peatón a caminar por las vías, travesías, calles y demás denominaciones con chaleco reflectante los días de Niebla.

Y mientras yo continúo mi viaje hacia mi trabajo a horas en las que aún están poniendo las calles y no han pasado las burras de leche en una semipenumbra que ya acojona de por sí y más cuando al llegar a un punto en el que sí o sí me va a salir el “caminante” (Hugh me han dicho que no suele parar por allí) paso junto a la puerta principal de una de las mayores necrópolis de Europa, ahí es cuando directamente veo al padre Karras pillar el bus en dirección a cualquier sitio al que vaya esa gente a hacer sus trabajitos.  Uds. entenderán que no aporte documento gráfico y paso a darles tres razones de ello.

1.- No puedo hacer una foto con una mano mientras conduzco con la otra. O me sale la foto movida por no usar las dos manos o me trago el chiringuito de venta flores que hay en la esquina por usar las dos manos para hacer la foto. Opción descartada por indicaciones del dueño del chiringuito de las flores.

2.- Bajo ningún concepto voy a parar el coche junto a la puerta del cementerio. Opción descartada si tenemos en cuenta que por todos es sabido que los “malos” aparecen siempre cuando la chica se queda tirada con el coche junto al páramo más solitario y la Niebla más espesa flota en el aire.

3.- Aún en el supuesto de utilizar las dos manos y parar el coche, es casi imposible hacer una foto sin ver dónde se ha de enfocar. Opción descartada por ser yo una de las personas que al ir a ver una peli de miedo, se parapeta tras un cojín, una chaqueta, el cubilete de palomitas o directamente mete la cabeza bajo el sobaco de quien esté a mi lado, en ocasiones no siempre es el Sensei. Cierto día entable casi amistad con una Sra. de Murcia y un Sr. de Teruel que no había visto en mi vida y con los que no mantengo contacto alguno a fecha de hoy, vamos… ni de hoy ni de ayer…

Hoy sin ir más lejos la niebla era tan tan espesa y había tan poca visibilidad que no se veía ni la puerta del cementerio. Por allí solo hemos coincido a pasar en el mismo momento, Servidora y un coche que venía hacia mí por el carril contrario. La verdad, ahora que lo pienso no sé si era un coche o una de las naves esas de Encuentros en la Tercera Fase, por la cantidad de luces que llevaba…

Y por allí pasaba yo justo en el momento en el que en la radio sonaba Hotel California de los Eagles y menos mal que no empezó a sonar el Tubular Bells o cualquiera de esas baladitas góticas o qué se yo.. cualquier cosa incluida la melodía del anuncio de Cola-Cao, porque bajo los influjos de noche cerrada, Niebla espesa y una conductora que no ve más allá del morro de su coche podría haber confundido a Hugh Jackman con un “caminante” y no haberme percatado que en ese momento podían estar haciendo un flashmob del Thriller al ritmo del “Macarena” mientras el dueño del chiringuito de flores se ponía un chaleco reflectante de color rosa y encendía las luces de la “Whiskería PicosPardos”.

Conclusión

No hay conclusión pero haciendo mención del refranero español que según los expertos es muy sabio “Mañanita de Niebla, tarde de paseo”, así que … esta tarde me voy a pasear a ver si veo a Hugh Jackman con intenciones de tirarme los tejos.

10 comentarios:

  1. Donde yo vivo la niebla es habitual y a mi me deslumbran los faros de los coches así que voy aco.. asustada de atropellar a alguien. Un beso.

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  2. Estoy contigo en que la niebla para conducir es lo peor.
    A mi me gusta pasear por el casco viejo de mi ciudad los días de niebla, tiene un encanto especial.

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  3. Jajajajjaa! a mi también me da cague, pero me gusta...que cosas...

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  4. jajajajajaja, qué buen post, me he reido mucho. A mí tampoco me gusta nada la niebla, y menos la de estos días ¡tan fríaaaaaaaaaaaaaa!!!

    Aunque te abrigues se mete por todas partes, hasta los huesos ¡horror!

    Besos

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  5. Bueno, me parto!!! Yo también me muero de miedo con las pelis... y la niebla me da un mal rollito que te pasas!!! Si, estos días son de quedarse en la cama... Besos y suerte en la búsqueda de Hugh!!!

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  6. Están haciendo unos días asquerosos, la verdad sea dicha... Pasar delante de un cementerio con niebla tiene que ser una experiencia digna de recordar. No sé si de recordar alegremente, pero de recordar, al fin y al cabo.

    Un besote y a ver si nos vienen días más bonitos, que ya está aquí el finde. Un besote!!!

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  7. Aquí a finales de año, en cuanto anochecía de repente y de la nada (así queda más tétrico) la niebla cubría las calles de mi hermosa ciudad ;)
    La verdad, te asomabas a la ventana y no sabías si se había desvirtualizado un filtro de instagram, o que un fin del mundo cegador se acercaba...o que se me había caído una lentilla :-/

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  8. A mi la niebla no me gusta nada, como a ti, me da mucho yuyu, debe ser por tanta película, y si conduzco menos, tengo una sensación de inseguridad total.
    El mejor sitio, es el hogar sin niebla, hogar, jejeje..
    Un besín

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  9. que si hay que hacer una colecta para comprarte un ordenador se hace eh?
    Bueno tambien puedes ir al partido popular y que te den un sobre a modo de prestamo que parece que se estila.
    El mail pones el nombre todo seguido y gmail y ya está.

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