domingo, 19 de noviembre de 2017

Eraser

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Con la nueva actualización de WhatsApp ahora se puede borrar mensajes que enviaste a una persona o un grupo, eso está muy bien, pero… siempre hay un “pero”.

Esa opción sólo es válida durante 7 minutos. 7 minutos de mierda,¡¡¡pero qué coño!!!

Ese tiempo me parece poco, o excesivo según se mire.

Si te arrepientes de algo que escribiste, te arrepientes según le has dado enviar, porque fue un impulso y te sobran 6 minutos y 59 segundos, pero si te arrepientes pasados esos 7 minutos, entonces  ¿qué?, ¿tu arrepentimiento es menor según van pasando los minutos y se va diluyendo porque ya no es cuestión de impulso y/o un arrebato?. No lo creo.

¿No os ha pasado nunca eso de enviar un mensaje y después de pasado un tiempo en el que te maldices por tu impulsividad y te cagas en todo lo cagable porque crees que has metido la pata hasta el garganchón, según va pasando el tiempo, te das cuenta que ese error cometido bajo los influjos de llamémoslo mala leche acumulada (normalmente asociado al pensamiento “me tiene hasta el níspero”) igual fue lo mejor que podías hacer dadas las circunstancias?.

Quizás si no hubieras enviado ese mensaje se te quede todito dentro, se enquista y al final como una gaseosa agitada, explotas, sin importar a quién acabes salpicando.

Pues bien, a mí esto me pasa últimamente mucho, a pesar de mi torpeza con las manos, tengo una agilidad para enviar mensajes que acabo queriendo borrar que ríete tu de los discos duros que se borran solitos por arte de birlibirloque.

Envío un mensaje y según aparece el primer indicativo de haber sido entregado ya me he arrepentido y me digo “a ver... monina, ¿por qué cojones no maduras lo que envías antes de cagarla de forma reiterada una y otra vez?” y lo peor es que me contesto a mí misma “esqueesqueesque me tenía hasta los cojones la situación, y claro, ya está bien y qué demonios si se ha llevado un Zasca en toda la boca ha sido porque se lo ha buscado y porque blablablablablablablabla” y así me encuentro en esas situaciones justificándome ante mi misma por mi impulsividad y la rapidez de envíos.

Para qué Srs. de WhatApp? Por qué nos hacéis esto? No es suficiente con enviar cosas de las que arrepientes lo más grande, sino que además nos decís, date prisa… que se te pasan los 7 minutos y ya no hay marcha atrás? ¡¡¡Cabrones!!! eso no se hace y si lo hacéis, ¡¡¡joder!!! que exista la posibilidad de borrar los mensajes más antiguos, esos de los que aunque pasen 8 minutos, 3 horas o 4 meses, le arrepientes igual, es lo que toca, a comerse el arrepentimiento y olvidarse del “y si” que es muy porculero .

En fin, yo llevo arrepintiéndome de un mensaje incendiario que envié hace meses el día de mi cumpleaños (mala leche fecha para enviarlo, sin duda) pero ya está, no se puede deshacer el error y ¡¡¡qué diablos!!! quizás tampoco fue un error.

 A saber;

Película floja, comercial por y para el lucimiento de Arnold  (el apellido ni lo intento sin tener que hacer Ctrl+C, Ctrl+V)

Vanessa Willians espectacular en su belleza, nada más …

Y ¡oh sorpresa!!!

Nominada al Oscar: Mejores efectos sonoros (1996)

1 comentario:

  1. Todos tenemos mensajes que nos hemos arrepentido de enviar. Y a veces también nos arrepentimos de no haber mandado alguno. Pero contra eso no hay remedio. Jajaja. Besotes!!!

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